jueves, 12 de julio de 2012

Harta de principes y cuentos |Cap.2 Miedo.

Lentamente me aparté de Aharu , mientras Bastet me arañaba las piernas para reaccionar 
-¿Qué eres? Diosa, hechicera, bruja, hada....
-Soy humana, ¿No lo ves?-Noté como su mirada se volvía cada vez más violenta
-Querida, soy un demonio de categoría, sé cuando alguien como tú miente con tan solo olerte, y tú hueles a magia en kilómetros a la redonda.
Sin saber como responder, huí corriendo calle abajo, casi me alcanza, pero recordé que llevaba el skate ne la mochila, a si que lo saqué, monte a Bastet y bajé la callé con él perdiendo su rastro.
Cuando llegué al hostal subí rápidamente las escaleras hasta mi piso y deje alli la mochila y preparé el baño. Tras acabar la tarea me bañé y preparé la cena para mi y Bastet, la cual llevaba casi dos días sin comer y engulló todo el atún del plato.
Intenté dejar de pensar en lo sucedido anteriormente en el callejón, pero no podía sacar la mirada de Aharu de mi cabeza y me quedé pensando en ello hasta conciliar el sueño.
Al día siguiente vi a Haziel esperándome en la puerta del hostal
-¿Cómo sabes donde vivo?
-Vi como Aharu te seguía, ¿Te hizo algo?
-No, ¿Sabias que es un demonio?
-Claro que si, todo el mundo en el colegio es algo.
-¿Y tú que eres?
-Eso es secreto
Haziel cogió mi mochila, comprobó que no llevaba a Bastet dentro y la cargo hasta el instituto. Al llegar, Aharu me esperaba en el colegio, pero al verme con Haziel se hizo a un lado algo molesto, pronto se incorporó Hopin a nosotros y se puso a olisquear mi mochila
-Esta vez es de jamón, ¿Me equivoco?
-Guao, no se te escapa ni una, menudo olfato, hoy traje otro para ti
-¡Gracias!
Una vez acabamos de recorrer el patio, nos separamos y fuimos cada uno a su clase, yo me acerqué al laboratorio de ciencias, y me senté al lado de una chica con cascos y pelo corto que estaba sentada al lado de la ventana haciendo de batería de la canción moviendo los pies. Cuando me senté ella me miró, se quito los cascos y me sonrió 
-Eres la nueva, ¿Verdad?
-Sí, Yuki jajaja, ¿Y tú eres?
-Marta, encantada.
Yo sonreí y entonces paso una rubia de pelo largo con un cuerpazo increíble y me quedé mirando atontada
-¿Eres lesbiana?-Preguntó Marta 
-Soy bi –Marta sonrió y me cogió de la mano
-No eres la única- Yo la sonreí la abracé 
Tras soltarla entró la profesora a clase con una jaula con una rana para cada alumno, cuando dio la suya a Marta, esta se puso a hablar a la rana, la cual parecía que la contestaba , y acabo soltándola por la ventana, cuando iba a cerrar, paré la ventana y solté la mía, ella me miró sonriente 
-Dice que te debe la vida – Miré a la rana, la cual me croó y tras sonreírla se dio la vuelta y marchó
-Oye, ¿Luego quieres comer conmigo?
-¿Eso es una cita?- note una sonrisa burlona en su cara así que la saqué la lengua y jugué con los bisturís 
-No, es una invitación a comer conmigo y con dos amigos
-Me parece bien.
Después de ciencias fui a clase de matemáticas con Hopin, el cual no hacía más que olisquear mi mochila.
Al terminar, fui en busca de Marta y la guié hasta donde nos sentamos, Haziel, Hopin y yo el día anterior, saqué mi bocadillo y el otro para Hopin , el cual me dio las gracias mientras comía.
Al despedirnos, Haziel se ofreció a acompañarme a casa para protegerme de Aharu, el cual, tras vernos juntos, se dio media vuelta.
En el camino, todo fue silencioso, y él me cogió de la mano
-¿Por qué Aharu te tiene tanto miedo?
-Si te lo dijese no tendría gracia
Yo reí, y empecé a hablar con él hasta llegar al hostal, una vez en la puerta, le dije que entrase a tomar algo y ayudarme con la tarea.
Una vez dentro, le indiqué cual era mi habitación y me cargó las cosas hasta allí
-¿Por qué vives aquí?- dijo mientras se sentaba en mi cama.
-No tengo padres
-¿No te sientes sola?
- Se soporta
Él me cogió de mano y me senté a lo indio en mi cama, coloqué los libros en mis piernas y al girarme de nuevo me besó.

Harta de principes y cuentos |Cap.1 Mundo de locos


Después de la muerte de mis padres, la gente me acusó del incendio sin saber, que todo eso, fue para protegerme de la magia que me corroía por dentro, una magia que me maldijo hasta tal punto de perder a mis padres por el odio que entre ellos me procesaban por no ser humana, por no ser como ellos querian. Tuve que irme de aquella ciudad después de ser rechazada socialmente a mis 14 años de edad, sin tutor legal, tuve que refugiarme en el hostal abandonado de un callejón a las afueras, y hacerme pasar por una estudiante normal.
Me desperte de nuevo en aquella vieja habitación del hostal abandonado, despegué a mi gato de mis pies y salí de la cama para prepararme para clase. Cogí las ropas viejas que limpie el día anterior , puse los libros en la mochila, pasé mi mano por mi cara y con la poca magia que me quedaba me arregle para no parecer un cadáver en esta nueva cuidad. Cogí una manzana para reponer fuerzas y tener algo de poder para llegar rápido a clase con el skate.
Al entrar en el recinto, me llamo la atención un joven moreno de pelo rizado y ojos azules como el hielo sentado en la fuente principal del patio, pasé de largo con el skate, pero cuando me miro, un escalofrío recorrió mi espina dorsal haciéndome caer de la tabla.
Tras unos minutos en el suelo, abrí los ojos, y de frente había un chico de ojos verdes con una cresta rubia con las puntas en azul extendiendo la mano ayudándome a incorporar mi débil cuerpo. noté como si algo se me clavase en la nuca, y al girarme vi la mirada del chico de antes, gélida, posándose en mi piel como si de algo extraño se tratase, pero tras mirarme detenidamente, paso su mirada ante el chico de delante y su cara cambio a ser una de miedo, de repente, note la mano cálida del rubio en mi hombro y me di la vuelta y me sonrió
-¿Te has hecho daño? -me miro superficialmente a ver si tenía alguna herida
-No, fue un simple escalofrió, nada más.
-¿Cómo te llamas? No querrás que te conozca como '' La temblores'' ¿Verdad?
Me reí con voz temblorosa y sonreí levantándome y cogiendo mi mochila
-Me llamo Yuki, es un nombre japonés.
-Guao, yo Haziel, un placer.
-Creo que llego tarde a clase ¿Sabes donde está el laboratorio de química?
-Sí, a mi tambien me toca, pero cuando lleguemos a clase no te rías del profesor por su nariz de patata.
-Seguro que no es para tanto
De pronto, el chico de ojos azules se unió a nosotros
-Haziel, hace mucho que no te veía por clase, ¿No te expulsaron?
-Aharu, tu sobras....-Contesto Haziel.
-Aharu... Segun la demoniologia asiria eres el dios de los vampiros, un demonio, ¿Lo sabias?
Aharu se relamió e iba a contestar, pero Haziel le lanzó una mirada de odio.
Al llegar a clase, vi un sitio libre al lado de un chico de pelo alborotado, despistado, con un piercing de la lengua en el cartílago de la oreja izquierda, justo al lado al que me senté, él giró su cuerpo y apoyando su brazo izquierdo en el respaldo de la silla y el derecho en el pupitre y se quedó mirándome un rato, yo saque los libros, le miré, saqué la mano con el pulgar hacia arriba y e sonreí guiñando un ojo, el se echo a reír
-Tú eres la nueva...Puca ¿Verdad?
-Yuki jajaja, ¿Y tú eres...?
-Jesús , pero mis amigos me llaman Hopin.
-jaja, pues encantada Hopin
De golpe sonó la puerta y Hopin me dijo al oído que entraba una patata a enseñar, y razón no le faltaba, el profesor tenia la nariz ancha y redonda llena de poros enormes , granos y verrugas que le hacían parecer una patata de verdad
Tras la hora de clase, Hopin me acompaño hasta la siguiente clase, ya que coincidíamos en toda la mañana y fuimos junto a Haziel a almorzar debajo de un sauce del patio, cerca de unos rosales
-Oye Yuki, ¿Eso es un bocadillo de lomo?-Dijo Hopin con ojos brillantes
-Si, ¿Quieres probar?
-¡Claro!- Hopin me quito el bocadillo de las manos y de un mordisco se llevó medio bocadillo
Haziel echo a reir y oyó ruidos en mi mochila, cundo la abrió, mi gata Bastet a la cual, Hopin gruñó, salio disparada a mis piernas
y se quedo ronroneando mientras miraba a Hopin devorar mi almuerzo.
Tras un rato de descanso , volví al hostal pero vi una sombra detrás mia, Bastet se giró y encorvó la espalda trás ver a un murciélago convertirse en Aharu
-¿Qué hace una joven como tú sola en estas calles?
-Voy a mi casa
Noté como su gélida mirada se posaba en mis ojos, mis labios y mi cuello y sin pensarlo, ni poder controlarlo, le aparte con una honda de energía
-Sabía que no eres humana, no hueles como tal
De golpe note su aliento en mi cuello , había conseguido ponerse detrás mia a una velocidad inhumana