Me odio, y odio en lo que me he convertido desde que te eché de mi lado, desde que te aparte por tu bien. ¿Acaso no crees que echaba de menos tu voz todas las noches? ¿Que no añoro aun tu estúpido acento?
¿Que no recuerdo cada "Te quiero una pechá"? Pues si joder, me acuerdo como si de la mejor pelicula se tratase.
Solo me queda poder ver todo esto como si fuera la mejor de las historias, que, tras ser leída, se prendiera fuego y desapareciera quedando solo el recuerdo de las cenizas. Las cenizas que se llevo el viento. El viento que yo suspiraba. El suspiro de cada llanto. Cada llanto del recuerdo del día en que te dije adiós.
Hoy quiero tu promesa, que vengas de Málaga a secar mis lágrimas, que vengas a callar mis miedos con tus besos, que calmes mis temblores con tus abrazos. Hoy quiero que cumplas tu promesa y no me dejes sentirme sola, pues necesito tu abrazo, necesito saber que de algún modo te conservo, necesito saber que algun día volvere a escuchar tu voz, que volvere a oir tu risa.
Espero que mis ojos dejen de inundarse en lagrimas, que me deje de dar miedo volver a enamorarme para no separar a la gente como te separé a ti, que algún dia vuelva a sentir algo más que pena y odio hacia mi misma, que pueda sonreir y volver a confiar en las personas que me quieren.
Me gustaría estar sola, sola pero contigo, solo el tiempo necesario para decirte todo lo que nunca pude, para las caricias que siempre quise entregarte y que no pudimos darnos.
Echo de menos el 24212 que resulto en 576. Echo de menos tu mirada cuando te llegó mi carta. Te echo de menos a ti, y aun que solo me haga daño, echo de menos tu recuerdo.